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`La edad de la penumbra’


¿Y si los salvadores fueron los destructores? ¿Y si los santos más famosos fueron unos vándalos? ¿Y si los cristianos fundaron una teocracia aterradora que duró mil años? Las respuestas están en ‘La edad de la penumbra’, el apasionante relato de Catherine Nixey sobre el fin del mundo clásico. Poco de lo que aborda este libro se conoce fuera de círculos académicos” cuenta la autora británica en la introducción de este ensayo tan original como interesante, que nos atrapa desde una escena inicial que creemos haber visto… aunque ocurrió hace más de 1.600 años.

Solo los martillos neumáticos y los explosivos distinguen a los terroristas del ISIS que en 2015 destruyeron los lamasus asirios de Nínive de la banda de matones cristianos que, a finales del siglo IV, descuartizó la hermosa Atenea de un templo de Palmira. Los bárbaros de ayer y de hoy veían en las estatuas de los dioses paganos una imagen del demonio. Su violencia estaba (está) alimentada por la idea totalitaria de que solo existe un dios: el suyo. Como pregonaba Juan Crisóstomo (otro santo) acosar a los paganos era “salvarlos”.

Convertido Constantino al cristianismo (312), los otrora perseguidos (ni tanto ni tan intensamente, afirma Nixey), tornaron en perseguidores implacables. Se consideró fuera de la ley a quienes se negaron a convertirse, se les acosó a medida que la persecución se intensificaba y hasta fueron ejecutados por unas autoridades fanáticas”. Por las buenas, y sobre todo por las malas, los paganos pasaron de ser el 90% de la población del imperio romano a principios del siglo IV al 10% a finales. Templos centenarios, como el de Serapis en Alejandría, se redujeron a escombros en horas. En tres generaciones, el sistema religioso clásico fue herido de muerte.

Nixey comienza y termina su ensayo con el destierro de Damascio y otros seis filósofos griegos. En 532, dejaron Atenas rumbo a Persia. Eran los últimos representantes de la Academia, la institución milenaria creada por Platón. Tres años antes, la ley 1.11.10.2 les había hecho la vida imposible. “Los filósofos no podían ganar dinero, no podían trabajar, no podían practicar su religión y ahora no podían siquiera retener la propiedad que poseían”. Ya en el siglo XVIII, Gibbon señaló que esta ley dañó más a la filosofía griega que las invasiones bárbaras.

La edad de la penumbra’ revisa la imagen tópica del inicio de la Edad Media: antes de preservar, la Iglesia destruyó”. Ardieron bibliotecas enteras y se borraron pergaminos clásicos para escribir biblias. Considerada herética o peligrosa, desapareció el 99% de la literatura latina y el 90% de la griega, incluidas obras científicas como la innovadora teoría atómica de Demócrito. “La Iglesia dominó el pensamiento europeo durante más de un milenio” y borró la memoria de la oposición al cristianismo. Catherine Nixey la recupera en este libro necesario, denuncia de obispos matones y santos terroristas, reivindicación de filósofos perseguidos.

‘La edad de la penumbra’. Catherine Nixey. Taurus, 2018. 320 páginas, 22,90 euros.

Pd.: En este enlace podéis leer las primeras páginas del libro.

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