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Camus en el kiosco


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No es sinergia empresarial: no estamos tan coordinados y este blog se hace por amor al arte. Hecha la advertencia, todo este texto es un anuncio. Mañana el diario Público regala a sus lectores ‘La Peste’, de Albert Camus. Podía regalar unas hawaianas, una toalla, un parasol, un cupón para comprar un aspirador, pero no. Regala un libro para pensar.

Cercados por la enfermedad en un Argel ficticio, atrapados en una vida de instantes, sin porvenir, están el esforzado doctor Rieux, Rambert, el periodista enamorado que no soporta la separación de su mujer, y Cottard, el hombre que se olvidó de querer a su amada:

“Es lo mismo para todos: la gente se casa, se quiere todavía un poco, trabaja. Trabaja tanto que se olvida de quererse. Jeanne también trabajaba, porque las promesas del jefe de negociado no se habían cumplido. Y aquí hacía falta un poco de imaginación para comprender lo que Grand quería decir. Contribuyendo a ello el cansancio, él se había abandonado, se había callado cada día más y no había mantenido en su mujer, tan joven, la idea de que era amada. Un hombre que trabaja, la pobreza, el porvenir cerrándose lentamente, el silencio por las noches en la mesa, no hay lugar para la pasión en semejante universo. Y sin embargo había continuado: sucede a veces que se sufre durante mucho tiempo sin saberlo”.

¿Demasiado duro para leer en verano? Pues enciende la tele y tápate los oídos.

23/7/10

Peste Camus

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